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Carencias de los egresados que entran al mercado laboral: ¿De quién es la responsabilidad?
Por Eric Ulloa M. Para la académica de la Escuela de Trabajo Social de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y experta en Gestión de Bienestar y Recursos Humanos, Isabel Monckeberg “una de las principales carencias que presentan los jóvenes egresados en sus primeras experiencias laborales, tiene que ver con cierta dicotomía que tienen respecto de teoría-práctica, pues, o son excesivamente apegados a planteamientos teóricos o se olvidan, de cierta manera, de lo teórico y tratan de enfrentar sus tareas laborales de una forma sólo pragmática”. No obstante, ¿cómo surge esta situación? Según el especialista en Psicología Laboral y Psicología Ergonómica, y profesor de la Universidad de Santiago de Chile, Carlos Díaz, “las falencias aparecen cuando el egresado se instala en un trabajo, pues ellos no comprenden el medio social en que se desenvuelven y la relación de los métodos y fines a los que la empresa, y ellos mismos, estarían orientados. En las instituciones educacionales hay una tendencia en focalizarse en entregar herramientas técnicas, y se especifican sólo en una. Por ello, quienes están iniciándose no saben cuándo y para qué se usan dichas herramientas”. El gerente general de Trabajando.com, Juan Pablo Swett, estima que “una de las principales falencias es la falta de compromiso y seriedad con el trabajo de quienes ingresan, luego de la universidad, ya que, no saben lo que quieren ni tampoco lo que esperan del mercado laboral. Muchos, a la hora de escoger una carrera, no evaluaron las reales oportunidades que les ofrece el sector, no todos los profesionales pueden aspirar a tener una buena oferta laboral recién egresado e, incluso, muchos de tardan meses en encontrar trabajo, lo que los desmotiva y los hace dudar de su vocación”. Al respecto, Monckeberg agrega que “también les es difícil aspectos que tienen que ver con sus destrezas emocionales: Asertividad, seguridad personal para efectuar sus planteamientos, apertura a la crítica, etcétera. Y eso se relaciona mucho a cambios generacionales y a la forma en que se ha desarrollado su proceso formativo en colegios y universidad. Aceptar bien una crítica por ejemplo les es difícil, pues les inseguriza mucho”. Un nuevo ritmo: de la universidad al trabajo Para Swett, en tanto, no es tan así, pues “si un alumno fue estudioso y responsable durante su etapa universitaria tendrá hábitos y costumbres que le permitirán desempeñarse bien y adaptarse rápidamente al trabajo. Al contrario de quien nunca fue a clases y que no rindió bien durante sus años de estudio, porque tendrá más dificultades para insertarse al mercado laboral. Es por eso que las prácticas profesionales son instancias muy importantes, que permiten a los estudiantes tener un acercamiento real con el mundo del trabajo y, de esta forma, tener alguna idea a la hora de buscar un empleo definitivo. Aparece como una gran oportunidad, no sólo porque permite a los profesionales probarse como trabajadores, sino también les permite conocer de cerca una empresa, la modalidad de trabajo y las responsabilidades que éste implica”. Ante lo mismo, el académico Carlos Díaz dice que “los ritmos de la universidad y del trabajo son completamente distintos. Para cuando se estudian carreras de 4 ó 5 años sería necesario que en tercero, los estudiantes ya posean algunas herramientas básicas que les permitan cumplir con alguna función en el mundo laboral, pues durante este período es el momento de crisis vocacionales y cuestionamientos. Los jóvenes ven muchos modelos teóricos -entregados muy fragmentados- y que no logran vincularlos con el mundo real. El rol de las instituciones educacionales superiores Para Díaz “las universidades, por ejemplo, tienen un rol de formar y entregar herramientas para que los egresados sepan cómo actuar dentro del mundo laboral. Sin embargo, si bien tienen una responsabilidad de desarrollar capacidades, lo cierto es que primero deberían entregar la comprensión de los papeles: Cuáles son, qué esperan de uno, en qué ámbitos sucede, saber conocer códigos, reglas, etcétera; y en base a eso entregar los fundamentos, tanto teóricos como instrumentales. En tercer año, a los estudiantes se les debería entregar sentido a lo que están haciendo, enviándolos a hacer algo útil y práctico en el mundo laboral. Con esto sabrán enfrentar mejor las presiones a las que estarán expuestos”. El gerente general de Trabajando.com comparte dicha alusión y añade que “el rol de las instituciones encargadas de la educación es determinante. No sólo enseñan materias o dictan cátedras, sino que también forman el capital humano del mañana. A partir de esto es que es fundamental que exista una relación universidad-empresa en lo que respecta a la capacitación de profesionales, porque muchas veces lo que preparan las casas de estudio no necesariamente son lo que las empresas necesitan. Resulta cada vez más necesario que exista una estrecha relación entre ambas partes, porque no se logra nada con tener buenos profesionales, pero sin trabajo o viceversa”. Por su parte, la académica de la Escuela de Trabajo Social de la UC es clara en señalar que “junto con preparar al alumno para el mundo del trabajo, deben ir más allá para que como nuevo profesional sea un real aporte al medio y no un mero repetidor de prácticas anteriores”. ¿En vías de solución? Carlos Díaz sentencia que “cada vez se está avanzando más acerca de este tema. Las universidades están haciendo uso de métodos más activos y prácticos, guiándolos al mundo del trabajo, para que ellos puedan desenvolver algunas habilidades mínimas”. Swett comparte lo dicho por ambos docentes y apunta que “cada vez las universidades tienen más presente esta falta de herramientas y por eso trabajan en no sólo entregar conocimientos técnicos, sino que en desarrollar habilidades que hagan de sus futuros egresados profesionales integrales. Aprender a trabajar en equipo, reconocer la autoridad, saber relacionarse, entre otras, son habilidades que se enseñan en la etapa universitaria y por eso, es fundamental que las casas de estudio tengan en cuenta estos aspectos a la hora de formar a los jóvenes”. |
Add comment Julio 26, 2007