Una manera de apalancar el crecimiento es con personal calificado y muy educado que ayude a posicionarlas entre las número uno.

La calidad de sus productos y/o servicios, no son suficientes para lograr alcanzar la meta si no se combinan con un buen servicio al cliente y una buena imagen hacia el cliente potencial.

El tener un talento humano acorde con la calidad de lo que cada empresa ofrece (productos o servicios) es fundamental, esto quiere decir que si el producto es físicamente apto y de buena calidad, el empleado debe inyectarle a su trabajo toda su atención, y utilizar su imagen como un recurso más para acceder y competir por el poder en la organización.

Una de las nuevas herramientas que se están utilizando, es la Ingeniería de la Imagen, en donde cuerpo, mente y espíritu de quienes trabajan en la organización deben estar acordes entre sí para alcanzar las metas.

Existen dos mitos en el mundo empresarial, uno de ellos es ¿realmente importa la primera impresión? Los psicólogos de la comunicación social aseguran que en tan solo 30 segundos su interlocutor puede detectar la educación, la habilidad para competir, la personalidad, la sofisticación y los buenos modales de sus líderes.

Sería desastroso para una organización si sus colaboradores no cuentan con las herramientas, echando a ‘pique’ el buen producto o el buen servicio que la organización ofrece.

El segundo mito es si ¿tener una buena imagen es solo saberse vestir? el vestuario puede resolver una situación a favor del líder, pero existen otras herramientas que complementan e inclusive pueden ser más importantes que esta, ya que proyectan una imagen de excelencia: el lenguaje gestual, oral y escrito; el protocolo, tono de voz, postura, autorregulación y empatía, entre otros.

“Cada día, las organizaciones están en la busqueda y conformación de seres integrales al inyerior de las empresas”, dice Yolanda Sepúlveda, presidenta de Ysa Ingenieria de Imagen.

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