Desde su lanzamiento en 1999, la aplicación de mensajería instantánea Messenger se ha convertido en una auténtica herramienta de comunicación para millones de usuarios en todo el mundo, convirtiéndose en la que mayor éxito tiene en Internet.

Rápido, simple y eficaz es su filosofía. Sus características, y su facilidad a la hora de utilizarlo, han sido analizadas por las universidades de California y Ohio, que han realizado un estudio que demuestra que los trabajadores que utilizan la mensajería instantánea tienen menos interrupciones durante su trabajo que las que no las utilizan, mejorando así la productividad.

Para comunicaciones “cortas”

“Muchas de las personas que lo usan es para contactar a compañeros de trabajo y saber cuándo están disponibles”, señala Eduardo Arcos en Alt1040, quien añade que son en las comunicaciones “cortas” donde funciona mejor que el propio e-mail.

De esta forma, este estudio ha puesto en “tela de juicio” la creencia por la cual el uso de aplicaciones similares al Messenger “reduce la actividad”, recoge Historiasdequeso. Además, permite utilizar el tiempo de conversación “de otro modo”, ya que “podemos controlar tras recibir un mensaje, una pregunta o similar, decidir cuándo responder”, añade.

Estudio

Para llevar a cabo esta investigación se encuestó entre los meses de mayo y septiembre del año 2006 a 912 personas que trabajaban, al menos, 30 horas a la semana, utilizando durante su jornada laboral el ordenador.

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